Llegó el momento de crecer
Como les dije en la entrada anterior, estoy en España, muy lejos de mi país. Inicialmente, tenía pensado estar de vuelta en Colombia el 24 de marzo, pero, en vista de cómo está la situación, he decidido quedarme en Europa. Afortunadamente, estoy en casa de mi hermano y mi cuñada, así que estoy muy bien aquí. Sin embargo, con el paso de los días de confinamiento y con las noticias que veo sobre la situación en Colombia, no puedo dejar de sentir nostalgia de no poder estar en mi hogar.
Pienso que tener esta clase de sentimientos es muy natural, especialmente en momentos como este, pero también creo que es cuando más autocrítico y más consciente hay que ser. La nostalgia, la tristeza y la desesperanza no sirven de nada, más allá de debilitar la mente y hacer que la espera sea más difícil de sobrellevar. Por eso, estimados lectores, les propongo que este sea un momento de unión virtual, de sentirnos cercanos los unos a los otros incluso estando a miles de kilómetros, de conocernos más, de hacernos más amigos, de conocer gente, de aprender idiomas, de leer y comentar los libros que leamos, de ejercitarnos, de encontrar las formas de sentirnos en casa; todo a través de la internet. Solo esta unión nos va a permitir superar las crisis que este coronavirus trae consigo: crisis en salud, crisis social, crisis económica, crisis personal...
Les deseo lo mejor y les pido que nos cuidemos mucho a nosotros mismos y a los que nos rodean. Seamos responsables tanto hacia afuera como hacia nuestro interior y veremos que muy pronto todo esto habrá terminado. Ojalá que aprendamos algo y que la sociedad cambie, como sé que muchos de nosotros hemos soñado desde hace mucho.
Gracias por leerme. Un abrazo y que sean felices.
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